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Factor 302.4

Nos mudamos a Factor 302.4, un energizante que no subestima las autodefensas naturales del cerebro.  ¿Y por qué le habrán puesto Factor 302.4? Aquí está la respuesta.
Te agradeceré que al actualizar en tu blog tus enlaces favoritos reemplaces Magia Crítica por Factor 302.4, cuyas coordenadas son:

http://factor302-4.com.ar

También podés visitar el blog del libro Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina (Sudamericana, 2009) entrando en
http://invasores-ellibro.com.ar

¡Gracias por tu visita!

-Alejandro Agostinelli

El lunes 8 de marzo, Crítica de la Argentina eliminó a su blog Magia Crítica. Lo hizo sin darme tiempo para despedirme de mis lectores y sin dar explicaciones, ya que la causa fue un reclamo salarial.
Los directivos del diario ya demostraron qué clase de personas son. Daniel Capalbo, director de Crítica y émulo de Pilatos, sólo se comunicó conmigo para pedirme que tuviera la cortesía de quitarlo de mi lista de envíos. Nerina Sturgeon seguirá sin saber quién fue Theodore.
A los compañeros que objetaron la difusión que alcanzó esta pequeña historia de miserias humanas (“puede poner en peligro la fuente de trabajo”, oí decir), les quiero aclarar: preservarla es prioridad de la empresa, no de sus empleados pauperizados ni de sus colaboradores maltratados.
¿Cómo enfrentar los manejos turbios si no somos transparentes?
Desnudar los mecanismos de producción de los medios es un imperativo ético que debería ser practicado a diario, con más razón por quienes sacan pecho proclamándose paladines del periodismo independiente.
Magia Crítica termina aquí. Seguramente seguiré en otro blog. Con otro nombre y nuevas ideas. Podré dedicar más tiempo a la secuela de mi libro Invasores (con su propio blog y su comunidad de lectores) y a nuevos proyectos.
La experiencia en Crítica me dejó algo más importante: el afecto de lectores, amigos, colegas y bloggers, a quienes agradezco sus gestos de cariño y solidaridad.

Hasta siempre.

(Estoy en deuda con todos estos amigos, que difundieron el vergonzoso final de Magia Crítica en sus respectivas revistas y blogs)

Remetidos con el sur

Daniel Riera

Blog de Contenidos

Mosterio

Wimbleblog

La leyenda del tiempo

Catanpeist

Crónica Subterránea

Malestar Pasajero

El corazón del bosque

eBlog

Las armas del Reino II

Denken Über

Planeta Ufo

Chismedia

El noticiero

La espada vengadora

Resumidor científico

Online Journalism (en inglés)

Cultura digital (en portugués)

Tejiendo redes (respuesta de N. Sturgeon de Crítica Digital y réplica del autor).

Escaneo de los medios. Revista Contraeditorial. Por Diego Igal.

Supongo que la situación justifica la autorreferencialidad: entrevista al autor de Magia Crítica en Fuera de Sector (con Ariel Valeri y Mario Redrado) en LR11 Radio Universidad Nacional de La Plata. Lunes 15 de marzo de 2010, FM 107.5. Para escuchar, pinchar el casete o acá. Duración: 13:20. Otros tantos minutos estuvo el viernes 19 en el espacio radial mendocino ¡Que Te Recontra! con Pablito Lozano, Beto Sabattini y Carlos Daniel Postizzi.

Notas por el estilo:

“El Lado B de los blogs periodísticos”, dice de Magia Crítica Radio Universidad.

Entrevista de Hernán Restrepo y Juan P. Calvas en Radio Nacional de Colombia (sobre el Mago Yin).

Entrevista de Carlos Del Frade. Radio Universidad de Rosario, sobre Invasores.

Entrevista de David Benito en La Zona Oculta (España), sobre Invasores.

Entrevista de Yohanan Díaz Vargas en Antena Cero (México), sobre Invasores.

El pasado lunes 8 de marzo, Magia Crítica desapareció de su soporte natural (el medio que me lo encargó, Crítica de la Argentina). ¿Cuál fue el detonante? Tuve la indecencia de preguntar a Nerina Sturgeon, jefa de la edición digital del diario, si “contaba con ella” para influir en la gerencia de la empresa, Papel 2.0, para recuperar el sueldo que solía pagarme por hacer esta tarea.

Su respuesta fue inmediata. Digo más: tal vez, nunca recibí de su parte una respuesta tan veloz: ni Fumanchú hubiese desmaterializado un blog con la misma celeridad. Delete, ¡pum!, y a otra cosa: no hay mejor muerto que el privado de decir sus últimas palabras.

Me resulta imposible saber si, cuando borró Magia Crítica del Directorio de Blogs de Crítica de la Argentina, Sturgeon se sintió poderosa. Pero sé que eliminar de un plumazo un reclamo fastidioso causa placer entre ciertos espíritus morbosos, que disfrutan de unas facultades absolutamente temporarias y susceptibles de renovación, como lo son los puestos jerárquicos en los medios periodísticos.
Quienes trabajan en Internet saben que la memoria de la red también es poderosa. Desde hoy, Sturgeon cargará con el estigma de haber liquidado sin contemplaciones un blog del diario porque consideró “pseudoamenazante” un modesto reclamo salarial.

En estas circunstancias sería mucho más fácil y espontáneo para mí soltar a los diablitos que se me amontonan en la punta de la lengua. Pero si lo hiciera, quebraría la línea que mantuve desde diciembre de 2008, cuando comencé a hacer Magia Crítica.

Desde luego, moderar calificativos hacia unos no me exime de expresar mis propios sentimientos. Voy a mencionar uno: sentirme ultrajado cuando fui privado de la posibilidad de despedirme de los lectores del blog.
Hasta el sentenciado frente al pelotón de fusilamiento tiene derecho a un último deseo.
Sturgeon ni siquiera me permitió decir chau.
Por suerte, los 171 artículos generados a lo largo de 14 meses de trabajo están a salvo: Max Seifert, un amigo ajeno al diario, los acaba de rescatar en este blog.

LA TRASTIENDA. Si alguien quiere conocer más detalles, sólo puedo prometer una tediosa crónica sobre pequeñas miserias humanas. Trataré de ser sintético: dejé de recibir mi sueldo en septiembre de 2009. El despido fue por mail. En aquel texto, Sturgeon anunciaba que desde octubre “el sistema pago” no corría más para aquellos blogs que no recibían una X cantidad de visitas.
Para entonces, habían pasado nueve meses del inicio de Magia Crítica. Ya había publicado más de medio centenar de notas, suficientes para resguardar mis derechos indemnizatorios. Para el Estatuto del Periodista, yo, como colaborador, soy parte (olvidada, minimizada, patadoculeada, pero parte al fin) de la redacción de Crítica Digital.
En ese momento elegí no invocar mis derechos. Creí que así iba a defender a un blog que me encantaba hacer. Pero también sentí una enorme curiosidad por saber cómo continuaba la historia: haber recibido un “telegrama de despido virtual” era para mí toda una novedad.
Interesado en cómo seguía el asunto, le pedí a Sturgeon una reunión. Tras largas dilaciones me recibió. La situación le resultaba incómoda y se le notaba. Me informó que la empresa se reservaba el derecho de decidir cuál blog seguía y cuál no y Magia Crítica estaba entre los que no.
“¿Y entonces?”, dije. “Y entonces nada, si te sirve quedarte, quedate, pero desde octubre no recibimos más facturas tuyas”.
Trabajar gratis no estuvo entre mis planes. Nunca iba a aceptar, nunca acepté, tales condiciones. Por eso le pedí independencia para administrar el blog, la disponibilidad técnica para añadir banners publicitarios o, llegado el caso, la posibilidad de irme con el blog a otra parte. Semanas después en la empresa se desató un largo conflicto: éramos decenas los colaboradores sin cobrar.  El desprecio patronal por el sector más débil empezó a patear a los trabajadores. Unos perdieron por cansancio, otros siguen luchando. Parte de esa legión de desclasados, participé en los intentos por hacer reaccionar a la empresa:  financiar la salida de un diario en base al hambre o el endeudamiento de quienes lo hacen remonta a sus gerentes a las nubes de la canallada.
Mientras mi pedido no era escuchado, yo seguí mi rutina actualizando Magia Crítica.
Papel 2.0, por su parte, siguió agregando avisos de los anunciantes del diario.

EL CUCO DE LOS BLOGGERS.
Pese a que los salarios atrasados ni las respuestas llegaban, me distrajo la ilusión de suponer que Magia Crítica había pasado a ser un “mal necesario”. De hecho, era uno de los pocos blogs del diario que se actualizaba hasta tres veces por semana y no parecía que lo hubiesen “tolerado”, ya que sus titulares comenzaron a aparecer con frecuencia en la home del diario. Durante ese lapso hice lo posible por olvidar una larga tradición de maltrato, mentiras e indiferencia.

Pero no, resulta que Sturgeon creyó que yo estaba dispuesto a trabajar gratis para la empresa que -sin ser accionista- defiende a pisotones.

(Y abro aquí un paréntesis: en una nota publicada en Crítica de la Argentina el 11 de octubre de 2009, El cuco del periodismo digital, Sturgeon parecía lamentar que “las redacciones digitales son el desván de las grandes redacciones”, las cuales “suelen ser vistas como el mal necesario que llegó de la mano de la expansión de las nuevas economías y tecnologías”. Según esa escuela de pensamiento, ¿qué vendrían a ser los blogs de los medios digitales? ¿El baño de servicio? En la misma nota, Sturgeon cita a Washington Uranga, ex director de la Maestría de Periodismo de la UBA, quien en un foro exigió un análisis sobre “el proceso de precarización de las condiciones laborales de los periodistas, en particular aquellos que participan en medios digitales”. Es llamativo comprobar cómo la discontinuidad entre lo que se dice y lo que se hace malogra el prestigio de colegas que hubiesen hecho mejor negocio cerrando el pico.)

Algunos medios en papel –los grandes y, como se advierte, también los que están en vías de extinción- han inventado la modalidad según la cual se permiten incorporar periodistas para escribir blogs temáticos sin costo. “Es una vidriera para mostrar tu trabajo”, pretenden.

Los editores que reclutan mano de obra gratuita para generar contenido han dejado de ser periodistas. El empresario más negrero sabe que hasta los pasantes deben ser remunerados. Y la piolada de los serviles paga con el repudio de quienes fueron sus compañeros.

CRÍTICA MAYA. También podría hablar un buen rato de la precarización del blogger periodístico, pero podría agregar mucho más sobre la insensibilidad, la mediocridad y las agachadas de los editores que se creen campeones del profesionalismo desgraciándose en las conquistas gremiales de los periodistas. Que para más Inri asumen con torpeza la urgencia de ganar lectores a cualquier precio.

Es que, para toda una generación de alcornoques, la vara del “nuevo periodismo” parece ser el Google Analytics.

Mención aparte merecen los dispositivos contadores de visitas que sólo pueden ser monitoreados por los editores -y excepcionalmente por los autores-. Como muchos saben, hace muchos años que la UTPBA es una burocracia impávida frente a la destrucción de los puestos de trabajo. Si los trabajadores de prensa tuvieramos quienes nos defendieran, este recurso tecnológico introduce una variante nada considerada por quienes deberían vigilar los atropellos que cometen las empresas periodísticas y sus disciplinados amanuenses. Para ellos, noticias, titulares e imágenes son mera mercancía. El único horizonte en sus agendas es negociar con masas o masitas de lectores a quienes consideran cotos de caza (en las reuniones de sumario los deben llamar target cautivo). En suma, que la disposición de una empresa periodística a pagar por una tarea dependa del número de lectores menoscaba y degrada a la tarea del comunicador. Ningún periodista comprometido con su oficio debería ser despedido porque sus notas reciben “pocas visitas”. Y si lo es, a hacerse cargo. La excomunión del “redactor poco leído” tampoco figura en los códigos de ética periodística.

Por lo demás, los editores mimetizados con las empresas deberían recordar que existe algo llamado período de prueba: si durante ese lapso el contratista “olvida” quitarse un clavo de encima, no les queda otra que afrontar sus responsabilidades cuando “descubren” tarde que el rendimiento de ciertos trabajadores es insuficiente.

La afluencia de seguidores de Magia Crítica sin duda no reventaba los servidores. La empresa podría haber invitado a su autor a cuarteles de invierno: “prueba no superada”. Tuvo tiempo para hacerlo y no lo hizo. ¿Qué gana pisoteando nuestros derechos? Solamente tiempo.

Termino con una apelación al respeto intelectual por el lector que imagino de un diario como el que cobijó a mi blog.

Algunos medios eligen contenidos que, si bien no generan tanto rating, buscan lectores curiosos y exigentes. En suma, lectores que esperan un tratamiento crítico de la realidad.
Otros medios buscan aficionados al Calendario Maya.
Me pregunto si los fundadores de Crítica de la Argentina tuvieron en mente a ese tipo de lectores cuando bautizaron al diario “Crítica”.

Gracias a los que me siguieron hasta acá. Volveremos.

Las otras profecías. Nota en Las Ultimas NoticiasVarios medios on-line celebran la profecía del Mago Yin, el clarividente salvadoreño que afirmó: “En Chile el 2010 habrá un terremoto muy grande”. Las declaraciones de Efraín Barraza Estrada, como se llama Yin, fueron recogidas por el diario Las Ultimas Noticias el 31 de diciembre de 2009. Entre otros comentarios, que por la presentación mística que hace de sí mismo el personaje son investidos en profecías, en sus ensoñaciones Barraza comparó la magnitud de la catástrofe que vio venir con la de Valdivia en 1960. También predijo un terremoto en Japón, visualizó un tsunami en Filipinas y entrevió erupciones volcánicas en Colombia y Ecuador. Pero estas últimas no interesan a nadie: ahora sólo cuenta el acierto.
Yin, como todo aquel que presume de su clarividencia, incluye en la nómina pronósticos de trazo grueso (aquellas con grandes posibilidades de colar), como una posible enfermedad del octogenario Benedicto XVI o un atentado a Barack Obama.
En suma, las profecías del mago Yin ni siquiera tienen piné de curiosidad. Sí parece increíble que las afirmaciones de estos fantasmones de nota asciendan a la categoría de hechos noticiosos.

Efraín Barraza Estrada, el mago YinCERO EN CÁLCULO DE PROBABILIDADES. Medios, periodistas y opinólogos dan aire a estos personajes pese a que una modesta estadística demostraría que se llevan pésimo con cualquier don predictivo: todo el tiempo, cientos de miles de astrólogos, mentalistas, espiritistas y archimagos vaticinan calamidades dantescas y no son noticia. Cuando de vez en vez la casualidad juega a favor de alguno de ellos, como ahora le tocó al Mago Yin, pocos periodistas notan que han basado su decisión editorial en un razonamiento que hace agua por todo el perímetro.

El Mago Yin la pegó y nadie duda que su popularidad crecerá a ritmo trepidante. Los medios que se jactan de la “primicia” deberían preguntarse cuántos son los videntes que ni siquiera arrimaron el bochín. Hay malas noticias para ellos: todos los demás.

Don Yin es un solitario lanzapredicciones que le debe al azar -y a la cobertura que le prestó algún medio- su momento de gloria. Pero su buena fortuna, que descansa en la injusta atribución de una predicción, muestra en el reverso a cientos de miles de videntes que no acertaron ni de carambola.

Las desmesuradas pretensiones de estos vaticinios se estrellan contra la realidad. Máxime cuando descubrimos que, antes que ver el noticiero en una bola de cristal, a estos profetas perezosos les alcanza con conocer el presente. Por un lado, ningún habitante de Chile o conocedor de su geología ignoraba que es una zona sísmica, siendo por lo mismo un país expuesto a tales riesgos. Por el otro, National Geographic Channel emitió en 2006 un documental (prohibido en Chile)* donde un especialista en terremotos, Don Windeler, y el geólogo Paul Bodin, advertía que había que prepararse para lo peor.

LA CULPA ¿DÓNDE ESTÁ? No es tan grave la existencia de tipos como Efraín Barraza, Antonio Las Heras (quien tras el papelón del caso Pomar sigue recibiendo a distraídos en su consultorio y hasta asesora a personal del Congreso de la Nación) o de otros personajes que creen ser capaces de ver el futuro: cuando entren en el cono de sombra o metan la pata más a fondo, en su lugar habrá otros.
El problema real -sospecho- son los benditos medios, que creen es “color” dar difusión acrítica a esta gente, y la incompetencia de los gobiernos, cuyos funcionarios podrían ocuparse de tomar medidas preventivas y sin embargo están, como hubiese dicho don Vicente Leónidas, colgados en las nubes de Úbeda.

(*) Errata: el documental fue emitido en Chile.

Enlaces

“Las otras profecías del Mago Yin”. En Las Últimas Noticias del 31/12/2009. Bajar artículo en Pdf (1 MB)

Hombre predijo el terremoto hace dos meses. La Alternativa.Org

Un vidente salvadoreño predijo el terremoto. En 24con


Un usuario de Youtube registró con su celular el momento en que la tierra comenzó a temblar.

A las 3.34 horas, cuando la tierra se estremeció, mi amigo Diego Zúñiga, periodista de Las Últimas Noticias, estaba fuera de su casa.
“Imaginarás que todo se movía de manera impresionante. Se cayó una repisa con libros. El terremoto fue eterno. Luego nos quedamos sin teléfono móvil y sin luz, así que quedé sin comunicación con mis hermanos, que estaban solos en casa. Preocupado, caminé hasta mi casa, a unos ocho kilómetros. La ciudad estaba a oscuras. Como era de esperar, en el camino me asaltaron y me robaron un poco de dinero y un celular. Al menos mis hermanos estaban bien. Sorprendidos, además. Es su primer terremoto y es mi segundo asalto.”

Diego ZúñigaEn medio de las primeras doce horas de pánico, cuando las réplicas no habían cesado, el diario español El Correo publicó una vívida crónica de Diego sobre las horas que siguieron. Reproduzco algunos párrafos:
“Recuerde alejarse de los vidrios, que pueden explotar. No olvide ubicarse bajo la zona más sólida de su domicilio. Si alcanza, corte la luz. Nunca corra, nunca escape como enajenado; el terremoto está en todas partes. Siguiendo esas premisas básicas, la calle se llena de gente. No se ve nada, Santiago está sin luz, como sin luz quedaron otras ciudades como Concepción –la más afectada con el movimiento telúrico–, o Viña del Mar, repleta de turistas disfrutando sus últimos días de descanso y del Festival de la Canción (…) Las personas se aglomeran en las esquinas, mirando cómo los semáforos han muerto, los autos tocan las bocinas y los celulares dejan de llamar para convertirse en meros objetos decorativos. (…). Las antiguas iglesias de la ciudad padecen los horrores más evidentes. La de los Sacramentinos ya no ostenta parte de su estilo románico. Abajo, en la calle, los escombros impiden el paso de los autos. En Providencia, camino hacia la precordillera santiaguina, la iglesia de la Divina Providencia pierde su campanario, que cae sobre una transitada avenida, sin causar heridos.”

Son algunas de las primeras líneas que la prensa chilena escribe sobre una de sus más terribles tragedias naturales. El terremoto del sábado ya es considerado uno de los ocho sismos más violentos de la Historia. Si el colapso no fue mayor fue porque en Chile casi todas las edificaciones son antisísmicas. Haití no corrió la misma suerte.

El astronauta japonés Soichi Noguchi tomó una foto de Concepción desde el espacio: “Estamos rezando por ustedes”

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