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Archive for the ‘REPTILIANOS’ Category

Tiberius MacriLos buenos liberales argentinos dicen que el desembozado fascismo del jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, “no es liberalismo”. Pero los liberales enseguida terminan demostrando que, si no son fascistas, sus amigos también. Ya sé todo lo malo de los Kirchner: que la multiplicación de su riqueza apesta aunque un juez diga lo contrario, que su discurso progre choca frontalmente con la candorosa cordialidad con que honran deudas externas y ajenas y todo lo demás. Pero el año pasado, tras la secuencia de nombramientos de “sus mejores hombres” (el fusilador a cargo de la seguridad porteña, el nostálgico del Proceso al frente de los maestros, el espía subrepticio y su oscurísimo prontuario), ya nadie duda que al Macri del derechismo elegante y macanudo no le quedan pilas ni para disimular.

Taser-x26PICANA FÁCIL. A mediados de enero, Macri dispuso otra medida que lo debió volver a colmar de orgullo: autorizó la compra de una partida de armas “no letales” para la Policía Metropolitana: el Taser. Su nombre evoca al Phaser de la USS Enterprise del capitán James Tiberius Kirk. Pero no es una pistola de rayos de energía regulable para aturdir o liquidar criaturas de un universo imaginario. El Taser es una picana eléctrica de verdad. Y mejorada: funciona a pilas y sus dardos descargan 50 mil voltios que voltean y paralizan al sospechoso ipso facto. La innovadora pistola ha incorporado otro ventajoso ornamento: no deja marcas; es decir, si tenés la desgracia de tropezar con un agente de picana fácil, el tipo te tumba y después andá a quejarte a Cadorna.
Phaser del capitán KirkSegún la firma Buccello (ahora “cerrada por vacaciones” pero que vende el arma en el país), los Taser “no son letales” y “no han causado muertes”. Un informe reciente de Amnistía Internacional dice otra cosa: “desde 2001 hasta 2008 se han registrado 334 muertes por su uso solo en los Estados Unidos”. Por esta razón, Amnistía invitó a los gobiernos del mundo a “limitar el uso del Taser y otras armas paralizantes parecidas”. Su llamamiento se basa en una investigación hecha en 2008 por el ex juez canadiense Thomas Braidwood. Su conclusión: estos dispositivos “tienen la capacidad de alterar el ritmo cardíaco con consecuencias mortales, incluso en individuos sanos, especialmente cuando los dardos de estos dispositivos se colocan en el pecho”.

Fuhrer porteño¿NO IBA A ESTAR BUENO, CARAJO? El Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires denunció que las pistolas eléctricas violan la Convención Contra la Tortura de las Naciones Unidas ya que “provocan un dolor extremo y en algunos casos pueden provocar la muerte”, desconociendo por lo tanto a la Constitución Nacional y a la Constitución de la Ciudad.
En un marco de campante ilegalidad, Macri debe suponer que la “mano dura” es un reclamo popular perimido. “Cosa de blandengues”, pensará. A lo mejor imagina que su electorado cree que el nuevo cuco tecno hará tiritar de espanto a los archicriminales de Ciudad Gótica, o de última a los perejiles. Lo malo de esta hipótesis es su estremecedora razonabilidad.
Al parecer -para tranquilizar al vecindario- ahora dicen que han solicitado a la “nueva camada” de servidores públicos a “reflexionar con serenidad” antes de accionar la picana de luxe. Quizás pretenden evitar que se reitere un papelón como el que hace poco sucedió en Arkansas, Estados Unidos, donde un agente frizó a una nena de diez años que se negaba a ducharse. El oficial recibió un formidable puntapié en sus testículos y, con el permiso de la madre de esa mocosa insolente, éste activó su pistola de rayos paralizantes.
Algunos especulan con que esta suma de mamarrachos contribuirá a diluir las ambiciones presidenciales de Macri y su corte de “técnicos” otarios, arribistas o filofascistas. Pero intuyo que alguna cosa habrá que hacer para que el tiro les vuelva a salir por la culata.

Enlaces

Informe de Amnistia Internacional sobre el Taser

Informe Braidwood

Neopicanas Taser: las nuevas armas letales de la Metropolitana

Imágenes de una Taser en acción contra un sospechoso de color (negro)

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Fueron tantos los interrogantes que planteó la desaparición de la familia Pomar que el misterio exacerbó la imaginación popular. La última desventura televisiva relacionada con el caso sucedió el lunes, en el programa conducido por Alejandro Fantino en América. El ciclo se llama Animales sueltos y también describe un poco la situación que se presentó cuando Fabio Zerpa amagó con abandonar el piso porque él, que había ido a mostrar su último libro, arregló que sus investigaciones merecen un marco de sobriedad. El famoso ufólogo consideró que la producción no había cumplido con el trato: antes de presentarlo pasaron escenas donde un grupo de chicos le hacía bromitas guarras a una modelo despechugada. Tras cartón, Fantino propuso a Zerpa hablar sobre platos perdidos. Pero el actor, despojado de su sonrisa, anunció que se iba, avergonzado por la procacidad del contexto. Zerpa aprovechó esos instantes de indecisión (el resto del programa) para predicar sobre el auge de la frivolidad y el sistema espiritual que reemplazará al que nos rige. Mientras vacilaba, pasó el aviso de su inminente tour por la India, su próximo libro sobre los mundos intraterrenos y el viaje en plato volador de “Walter (en realidad Daniel) Fry, un hombre de la NASA” (aunque Fry nunca hubiese tenido nada que ver con la NASA y sí con los orígenes de una antigua religión ufológica).

Alguien argumentará que tener a Zerpa en televisión y no preguntarle por la versión que circulaba de voz en voz sobre la familia Pomar (“¿no habrán sido abducidos por extraterrestres?”) era inevitable.

Para otros, había que ser muy ingenuo o muy ignorante para preguntar por el imaginario que disparó la desaparición de la familia a un ufólogo. Las creencias son tema para científicos sociales. Y si no, mutis por el foro: se debe anteponer el pudor que suscita la magnitud de la tragedia, sobre todo cuando la incógnita persistía. Quizás porque los otros panelistas eran demasiado conscientes de esta impertinencia, la pregunta corrió por cuenta de la modelo estable del programa, Pamela David. “La abducción de la familia Pomar es posible”, aseguró el ufólogo. “Han habido otros casos, como el de un gastroenterólogo que iba por Rosario y apareció en Salta”. Zerpa sin dudas se refería a un rumor que echó a rodar en 1959 el contactado Oscar Pérez Alemán, según el cual un testigo anónimo fue “teleportado” de Bahía Blanca a Salta. Esta versión fue la antecesora de un caso célebre que Zerpa, llamativamente, no citó: la historia de los Vidal, el caso del matrimonio desaparecido en Chascomús y reaparecido en México. Quizá prefirió no recordarlo porque sabe que fue un montaje originado por la agencia de prensa que colaboró en la promoción de la película argentina Che Ovni (Anibal Uset, 1968). No hace falta aclarar que el gastroenterólogo y los Vidal son puro cuento.

Nada detiene la fábrica de mitos donde hay enigmas. El problema aparece cuando voces pretendidamente autorizadas salen a refrendar ese imaginario. Y se agrava cuando los medios resucitan a personajes-bonzo para llenar huecos.

Otro que se sumó a la comparsa fue Antonio Las Heras, parapsicólogo y directivo de la Fundación El Libro. Ahora, en su rol de detective psíquico, con péndulo de radiestesista incluido. En junio pasado, Las Heras expuso en Crónica TV que los pasajeros del vuelo 447 (el Airbus estrellado en el Atlántico) podrían haber sido abducidos por alienígenas. El 6 de diciembre, en Impacto 9, Las Heras concluyó, como si sus antecedentes fueran desconocidos, que la familia Pomar vive: “Los vi caminando por un trigal, tomados de la mano, tranquilos, sin angustia y sin tensión”.

¿Sirve para algo preguntar a comisarios, fiscales o peritos si consultan a videntes, o a ufólogos? Claro, siempre es útil saber en qué malgastan su tiempo los encargados de buscar respuestas. Pero otra cosa es instalar la idea según la cual, llegado un punto, todo vale. Recurrir a técnicas esotéricas ya fue usado para dilapidar recursos en causas perdidas, fomentar la ilusión en soluciones mágicas o, peor aún, encubrir delitos.

Pero la Policía no tiene tiempo que perder: está demasiado ocupada en velar por la seguridad pública, como lo volvió a demostrar con el caso de Rubén Carballo, el chico molido a palos en el recital de Viejas Locas.

La proliferación de teorías bizarras colmó el vacío y fue parte de la búsqueda de sentido al presagio latente de un final trágico.

Con todo, los medios hubieran podido evitar dar aire a los EBIs (Embusteros Bien Identificados).

Hubiera sido su aporte para conjurar el clima de confusión general.

(*) Publicado el 8 de diciembre de 2009 en la Contratapa de Crítica de la Argentina.

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Gustavo FernandezGustavo Fernández acaba de relanzar una vez más su hit “Manual de Autodefensa Psíquica: Básica y Avanzada” (Ed. KAN, que ya publicara su clásico “Ovnis sobre las Torres Gemelas”). Esta lujosa re-reedición reúne investigaciones, técnicas y herramientas que Fernández ha refritado de viejos textos. Exiliado desde hace más dos décadas en la ciudad de Paraná, Fernández mantuvo allí duras batallas contra cascarones astrales y subrepticias luchas cuerpo a cuerpo con peligrosísimos ectoplasmas encarnados.
Para no quedarnos en el elogio fácil, recordemos una controvertida costumbre de Fernández: copipastear textos ajenos. Pero, tarde o temprano, todo buen discípulo de Bucay aspira a la redención: en la segunda parte de su obrita parece reconocer picardías del pasado: “Sé que no es siquiera necesario explicarles cuántos afanes, cuántas horas robadas al descanso demandó preparar este modesto material”, escribe, o vaya a saber si no copia de alguna otra parte.

Su tesis sobre la existencia de larvas astrales, paquetes de memoria thanáticos, vampiros energéticos y vórtices psicoespirituales está disponible en Internet desde hace tiempo. No obstante lo cual, con su título “Manual de Autodefensa Psíquica: Básica y Avanzada” el autor porteño se jacta de haber logrado su libro número 17. Para su re-relanzamiento en papel, Fernández ha estirado su esfuerzo hasta alcanzar las 104 páginas, que extiende aún más con simpáticos dibujitos didácticos y una tipografía generosa, apta para amas de casa y jubilados cortos de vista.  Su índice temático incluye:

– Prólogo e Introducción
– Capítulo I: Contra qué luchamos
– Capítulo II: ¿Existen los “hechizos” y “maleficios”?
– Capítulo III: Las costras astrales
– Capítulo IV: Los cascarones astrales
– Capítulo V: Vulnerabilidad de los chakras a los ataques espirituales,
psíquicos y energéticos
– Capítulo VI: Fabricación del ídolo negativo
– Capítulo VII: La “Sombra”, nuestra bomba de tiempo psíquica
– Capítulo VIII: Cromoterapia Esotérica
– Capítulo IX: Posesión por entidades no humanas
– Capítulo X: La envidia
– Capítulo XI: El Láser Mental
– Capítulo XII: Peligros del Plano Astral
– Capítulo XIII: Verdades, mentiras, peligros y beneficios de la “Tabla Ouija”
– Capítulo XIV: Evidencias físicas de las entidades
– Capítulo XV: Rescatando la Ceromancia
– Apéndice: una lectura crítica de los cultos afrobrasileros.

Gustavo M FernandezAhora bien, Gustavo Fernández solía ser “Prof.” o “Lic.”, galardones que parece haber perdido en alguna chakra mesopotámica a instancias del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos y la Universidad Argentina John F. Kennedy. Si por ventura te interesa todo lo contrario a lo que enseña el ex licenciado Fernández (por ejemplo, aprender a conjurar falsas ciencias y desarrollar el pensamiento crítico), hay una oportunidad: Alejandro Borgo, director del CFI- Argentina, arranca con un curso anti-chantas los martes de 17 a 19 hs. en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA, Junin 1063. Informes: 4952-7281. Y cumplimos con la premisa según la cual toda crítica mejora si el crítico ofrece alguna contraprestación.

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Descargue gratis “MANUAL DE AUTODEFENSA PSÍQUICA”.

O bajar ZIP directamente desde aquí:

Autodefensa Psíquica 1

Autodefensa Psíquica 2

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El lanzamiento de Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina tuvo efectos colaterales, la mayoría de ellos felices, otros no tanto. Eso sí, casi todos fueron divertidos. De las entrevistas radiales, dos se destacan de las demás. Los motivos también son dos:  fueron realizadas por dos entusiastas lectores del libro, Luis Alfonso Gámez (en el espacio que tiene con Javier San Martín en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, España), y Yohanan Díaz (Punto Cero Radio, México), y ambas también se pueden escuchar online.
La nota de Luis Alfonso surgió a partir de una polémica que se desató en España. El colega de El Correo me llamó interesado en nuestra revisión del famoso caso del cabo Armando Valdés Garrido, un militar chileno que, hace poco más de treinta años, declaró haber sufrido una experiencia de “tiempo perdido” durante una guardia nocturna en Pampa Lluscuma, cerca de Putre, en el norte de Chile.
Brevemente, el 25 de abril de 1977 Valdés pasaba la noche con siete conscriptos refugiándose del frío en una caballeriza. La histeria de esa madrugada comenzó cuando vieron una, luego dos luces que no lograron identificar. Valdés fue hacia la luz y desapareció 15 minutos. Luego regresó en una suerte de trance, balbuceando “Ustedes nunca sabrán quiénes somos ni de dónde venimos, pero pronto volveremos”. Horas después, los soldados descubrieron que su barba estaba crecida y el reloj adelantaba cinco días. Esta increíble historia -repleta de detalles novelescos, ahora imposibles de desarrollar- iba a ser parte de Invasores, pero quedó fuera cuando el libro quedó acotado a historias argentinas.

¡QUÉ MENTIROSOTE, IKER! Hace algunas semanas, el cabo Valdés fue entrevistado “en exclusiva” por Iker Jiménez en su programa Cuarto Milenio. En las promociones y cada vez que pudo, Jiménez dijo que la suya era “la primera entrevista en una década”. Para llevar su charla hacia donde le interesaba hizo lo posible por adobar el misterio, como suplicando a Valdés que conservara la versión que tanto jugo dio durante décadas. Jiménez no sólo ensalzó el misterio. También fue al ataque. En el cuarto bloque del programa (ver video, a los 2′  00”), dice: “algunos periodistas han dado entender que fue todo una confusión, que usted fue a hacer sus necesidades, que usted ha hecho una broma a sus propios soldados”. Valdés se va por la tangente y el pícaro animador no repregunta, compra el misterio. El conductor de Cuarto Milenio daba rodeos, le costaba abordar el punto porque -si hubiese sido veraz- se hubiera visto obligado a reconocer que su “exclusiva” era una mentirijilla más, una de las tantas que hay en su programa.

Hace menos de dos años -el 25 de noviembre de 2007-, con el periodista chileno Diego Zúñiga entrevistamos a Valdés en la ciudad de Temuco, en el sur de Chile. El reportaje se publicó en Más Allá (para saber más, descargar pdf), revista cuyo consejero editorial es el escritor Javier Sierra. Nosotros no levantamos a Valdés cargo alguno sino que publicamos sus declaraciones. Valdés, en una entrevista agradable y distendida, nos confió el módico enigma de su desaparición: se había alejado para ir a orinar y luego permaneció sobre una muralla, observando desde cierta altura a las luces y a los soldados, aterrorizados. Los más interesados podrán escuchar el fragmento clave de la entrevista aquí:

De Iker Jiménez podría decir otras cosas, pero, en este caso la ingratitud también duele: gracias a nuestra entrevista supo que Valdés estaba nuevamente disponible. Y así fue como decidió enviar a sus productores a Chile. Sin embargo, despreció la revelación clave de aquella nota, sin tomarse molestias elementales, como consultarnos o pedir el audio de nuestra entrevista, en el peregrino caso de que hubiese querido salir de dudas. Pero pareciera que, a veces, interesarse en corroborar versiones anteriores es algo así como esperar sinceridad de un vendedor de coches viejos. Jiménez, y sobre todo Valdés, saben qué sucedió durante aquel famoso tiempo perdido. “Conocen el final del cuento”, como le digo a Gámez. Y ambos “hacen como que no”.

Habiendo tantos enigmas interesantes, Jiménez opta por perpetuar un falso misterio. La gran tontería es subestimar al espectador. Jiménez, y acaso también Valdés, cree que “el show debe continuar”, cuando no hay nada más placentero que aflojar la vejiga y enfrentar la realidad, siempre más atractiva, emocionante e instructiva que la ficción. Yo sé que es poco formal, ¡pero hay que ser adoquín! ¿No creen?

Enlaces

Fragmento de la entrevista de Diego Zúñiga y Alejandro Agostinelli a Armando Valdés Garrido (25/11/07)

El caso del cabo Valdés: la historia del soldado que se fue a orinar y se inventó una abducción

Entrevista a Alejandro Agostinelli en el programa Luces en La Oscuridad (15/12/2008). Descargar audio aquí.

Entrevista de Luis Alfonso Gámez y Javier San Martín en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, España.

“No he sido abducido”. Las claves de un caso que conmocionó al mundo. Por Diego Zuñiga y Alejandro Agostinelli, en revista Más Allá Nro 234.

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El 22 de febrero de 1993, Alejandro Borgo, Enrique Márquez, Enrique Carpinetti, Arturo Belda y quien escribe participamos en Metete, un programa que emitía ATC (ahora Canal 7) y conducían Horacio De Dios, Raúl Urtizberea y Luisa Delfino. Aquel día el tema era “Parapsicología: ¿ciencia o superstición?”. Una semana antes, en el mismo programa, Antonio Las Heras había defendido a la parapsicología científica y parecía sostener una actitud crítica hacia los cultores de las mancias. Pocos sabían que Las Heras comercializaba sus propios talismanes enchantados. Total, que su doble discurso me cayó pesado y llevé al talk-show la grabación de una tanda comercial del amuleto “contra la magia negra, hechizos y brujerías” que Las Heras vendía en su Instituto.

Un ignoto personaje -bajo el sugestivo nick Terrible Nieto– comenzó a subir a Youtube varios videos de aquellos tiempos, cuando dividíamos nuestro tiempo entre la confección de la revista El Ojo Escéptico y la militancia racionalista en nombre de la Fundación Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP).
Yo no sé si será la edad o qué, pero admito que ya no tengo el mismo fervor que ayer para deschavar a esta clase de atorrantes. Como Las Heras ha reaparecido en algunos medios, me pareció oportuno refrescar este material.

El fragmento del programa en cuestión dura nueve minutos. Vale la pena verlo completo, especialmente la última parte, cuando Luisa Delfino se acerca a Las Heras para decirle que se sentía decepcionada. El parapsicólogo se pone de pie (si uno fuera malpensado podría creer que la quiere intimidar) y le pide a Delfino “más respeto”. Pero la conductora del programa le dice que no: había dejado de respetarlo porque -para ella- “vender talismanes debería ser considerado un delito, aunque usted crea en lo que dijo que cree”.

La demolición del prestigio de Las Heras fue tan aplastante que podría inspirar pena. Pero hoy sigue en la misma línea, ejerce la psicoterapia y usa tragedias para promocionarse. Tres motivos suficientes para poner los sentimientos piadosos en otra parte.

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La penúltima vez que oí hablar del retorno de V, Invasión Extraterrestre (1983-1985) fue hace cosa de un año. Su creador, Kenneth Johnson, se refirió a los preparativos de una película basada en la novela V Segunda Generación, secuela de la primera miniserie. Planteada como continuación y no como remake, el plan incluía rescatar al elenco original de la serie. Pero quedó en la nada.

Debí andar muy distraído, porque recién ayer, hojeando el blog de Maximiliano Poter en la Rolling Stone, me enteré que la nueva versión de la mítica miniserie está por estrenarse en los Estados Unidos. Serán cuatro temporadas de trece capítulos cada una que emitirá la cadena ABC. El colmo del nuevo programa sería que quedase inconcluso: eso fue lo que pasó en 1985, cuando la serie se canceló sin preaviso y obviamente sin final.

La historia de la resistencia encabezada por el camarógrafo Michael Donovan y la doctora Juliet Parish contra la flota invasora de Sirio marcó a toda una generación de adolescentes que hoy son cuarentones o treintañeros memoriosos. Hay escenas bien ancladas en la cultura pop, como el día en que Juliet desenmascaró ante millones de televidentes al comandante reptiliano, un papelón que los humanos serviles defendieron como un montaje para desacreditar a los buenos alienígenas.

No creo equivocarme si afirmo que “V” también contribuyó a inyectar adrenalina y ansias de rebelión tras la sangrienta tradición de dictaduras militares que asoló América Latina y los duros tiempos (luego sabríamos que podían ser mucho más duros) de la presidencia de Ronald Reagan en los Estados Unidos.

“V” trazaba un explícito paralelismo con el nazismo, aunque los invasores fingieran bonhomía, la base de su dieta fueran ratas y sus planes de conquista incluyeran procesar, elaborar y exportar a su planeta carne humana. También recuerdo sentimientos ambivalentes. Ellos nos necesitaban para sobrevivir y nosotros éramos otro eslabón de la cadena alimentaria, en un rincón perdido de la galaxia.

¿Cómo olvidar a la abominable/hermosa Diana transformando su delicada boca en bocaza para deglutirse un enorme roedor? El paso del tiempo dio a la saga un giro enternecedor. Ejemplo: hoy, la actriz Jane Badler publicita ositos de peluche vestidos con el uniforme de los visitantes.

LOS REPTILES NUNCA SE FUERON
Pero ya no veremos a aquella Diana (Badler) ni a Donovan (Marc Singer) en la serie producida por Scott Peters, creador de Los 4400. La remake, protagonizada por Elizabeth Mitchell (Lost) y Joel Gretsch (Taken, Los 4400), promete un despliegue de efectos visuales que no tuvo la miniserie de los ochenta.

De “V”, la primera generación, pasaron casi veinticinco años. ¿Qué sucedió desde entonces? Varias cosas. Los visitantes que convencieron a parte de la humanidad que habían llegado en son de paz y prometían compartir sus conocimientos tecnológicos reaparecieron, pero no ya como ficción sino en el mundo real. Esas criaturas inverosímiles –sus delicadas máscaras humanas jamás podían cubrir sus repulsivos rasgos reptilianos- revivieron en la subcultura ufológica de los noventa con la aparición en escena del ex futbolista inglés, y vocero del Partido Verde, David Icke. En libros, conferencias y shows televisivos, Icke denunció que una raza reptiloide sedienta de sangre humana había usurpado el cuerpo de los líderes más poderosos de la Tierra. Pero a la identidad de los invasores ya no era traicionada por sus meñiques erectos sino por cierto destello en sus ojos, que delataba el iris elíptico de los reptiles.

Probablemente, el primer reptoide humanizado surgió de la escultura que creó en 1982 paleontólogo Dale Russell cuando un museo le pidió que imaginara cuál podría haber sido el aspecto del Troodon (o Stenonychosaurus) si hubiese seguido evolucionando, una idea que ya había propuesto Carl Sagan en Los dragones del edén (1977). (*)

Por otro lado, el concepto de alianza entre fuerzas alienígenas enemigas y el poder militar vivió su edad de oro poco antes del auge reptiliano. En 1987 -año de regreso triunfal del caso Roswell, en Nuevo México- se conocieron varios documentos falsos (conocidos como MJ-12) que impusieron el rumor según el cual el gobierno de los Estados Unidos había sellado un siniestro pacto con unas Entidades Biológicas Extraterrestres (EBE’s) procedentes de la constelación Zeta Reticuli. En 1988, un libro de circulación casi clandestina, The Matrix, escrito por un tal Valdemar Valerian, y un documental televisivo, UFO’s Cover-Up Live!, difundieron que los visitantes mutilaban ganado, secuestraban ciudadanos y violaban abducidas para crear una nueva raza híbrida. En fin, cómo olvidar la belleza de Elizabeth, la joven nacida de la mística cópula entre un reptil y una militante de la resistencia. Esta pequeña híbrida fue la predecesora directa de Allie Keys, la niña cósmica protagonizada por Dakota Fanning en Taken (2002).

En suma: todas las ideas que florecieron con el relanzamiento del misterio Roswell y el reverdecer paranoico promovido por Icke y otros anti-lagartos, ya estaban en “V”, la serie cuyo retorno ahora celebramos. Con las salvedades expuestas, claro.

(*) Kottmeyer, Martin (2003); “Reptoid Fever” en The REALL News, Vol. 11, Nº 1. Descargar pdf.

(**) Más detalles sobre la evolución de la más escamosa raza alienígena en el capítulo “Si ves una vaca volar, creéme” en Invasores, historias reales de extraterrestres en la Argentina (Editorial Sudamericana, 2009).

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Hace algunos días, el portal bonaerense 24con.com desayunó a sus lectores con un título escalofriante. “¿De Narváez poseído?”. La pregunta -no tenía piné de noticia- era impactante. ¿Poseído por quién? ¿Poseído por qué? ¿Por su espíritu rebelde? ¿Por el potencial revolucionario que se anida en su pasión política? Qué va. El artículo se hacía eco de un trascendido. Según la nota, el cardenal Jorge Bergoglio habría dicho expresamente que el espíritu del empresario había sido raptado por Satanás. Raro. Raro porque la Iglesia argentina le escabulle a los candidatos a ceremonias exorcistas como alma que lleva el diablo. Noticias recientes, como la del chiquito que hablaba en arameo, recuerdan que la curia no desea ensuciarse las manos: prefiere delegar estos delicados episodios a sacerdotes carismáticos o pastores evangélicos. Según el comentarista, el arzobispo hizo esta caracterización del diputado y aspirante a la gobernación de Buenos Aires, no porque hubiese utilizado su fortuna para comprar un palco preferencial en las listas del Partido Justicialista o para tranzar alianzas con Macri y Solá, prestos a sacar a políticos solventes de su invisibilidad. A Monseñor tampoco le habría irritado que de Narváez comprase medios de difusión para influir sobre la intención de voto de la población, o que hubiese gastado 241 mil dólares para quedarse con la biblioteca y el uniforme de gala del general Perón. No, ni siquiera habría alterado su sueño que el propietario del predio de La Sociedad Rural invirtiese una pequeña parte de su fortuna -estimada en 500 millones de dólares- para empapelar con su sonrisa el conurbano. Después de todo, así se construye el poder en el paraíso capitalista. Y la Iglesia Argentina no está en contra de nada de eso.
Lo que a Bergoglio le fastidiaba, según 24con.com, era el ideograma chino que lleva tatuado en el cuello. El prestigioso oligarca -su intrépido ascenso en la empresa familiar fue un estudio de caso en Harvard Business School– repitió hasta el hastío por qué no se borró la marca: le hubiera restado credibilidad. No hubiese sido él. El mismo motivo, en fin, por el que no dejó de veranear en Punta del Este. “Soy serpiente de agua. Es el animal más antiguo de todas las culturas, desde Adán y Eva hasta todos los templos budistas. Es el animal que prevalece sobre los tiempos”, explicó hace años a la revista Noticias. De Narváez se jacta de su condición de ofidio en el horóscopo chino. “En eso los orientales poseen alguna ventaja respecto de los occidentales”, abundó.
Pero todavía sucedió algo más inquietante. El curioso trascendido se evaporó. En lo que dura un deletéame esa entrada, la preocupación del austero sacerdote se disipó. Voló. Dejó de existir. Recuperamos la fe en el cardenal. Ahora, si mañana exorcizan a un redactor de 24con.com, que nadie se haga el distraído.

Enlaces

Un tenue rastro de la noticia eliminada por 24con.com, permite datar el texto: se publicó el 6 de marzo.
Francisco de Narváez: el millonario que saltó del PJ a candidato de Macri (Clarín, 09/09/2007)
Conmoción en Buenos Aires por niño de 6 años que estaría poseído (Diario Panorama, 28/09/2008)
“Aprecio los consejos de Manzano” (Noticias Nº 1620)
Franscisco de Narváez por él mismo
Francisco de Narváez en Wikipedia

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