Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Enrique Márquez’

Primer culo en Magia Critica: el simbolo de ummo en MisaYo no sé cuántos lectores habrán oído hablar del planeta Ummo.
Me cuesta resumir un caso al que sigo embrujado desde 1981. Mi amigo, el abogado José Juan Montejo, cuenta la historia con detalle. Ahora, si yo tuviese que escribir la entrada respectiva para un diccionario, sintetizaría el llamado affaire Ummo como la historia de las relaciones entre unos supuestos seres que afirmaron haber llegado desde ese astro, en órbita alrededor de la estrella Iumma (identificada con nuestra Wolf 424), y sus corresponsales terrestres, en su mayoría ufólogos españoles (sin contar seis argentinos, varios franceses y un italiano).
Según cuentan ellos mismos, la avanzada ummita descendió cerca de la población de La Javie, Francia, el 28 de marzo de 1950, dispersándose luego hacia diversos puntos estratégicos de la Tierra. El grupo expedicionario recién estuvo listo para entrar en contacto con la Humanidad quince años más tarde, cuando un grupo de aficionados a la ufología y las ciencias ocultas, reunidos semanalmente en el madrileño Café Lion alrededor del contactado Fernando Sesma, empezó a atender las llamadas telefónicas y luego a recibir decenas y decenas de informes técnicos donde los embajadores de esta raza extraterrestre (ya que era una entre varias) exponía su historia, ciencia, filosofía y daba una increíble serie de instrucciones a los ufólogos, ya puestos al servicio de la causa ummita.

San José de Valderas, 1967“NO NOS CREAN”. El sello de autenticación de cada carta era el símbolo Ж, enmarcado en una especie de huella digital, acaso un gesto de sacrificio: la yema de los dedos de los ummitas era tan sensible que dictaban las cartas a un mecanógrafo terrestre. Su lema, reiterado hasta el hastío, era: “No nos crean”. Y a veces seguían: “Acojan con desconfianza estos conceptos y muéstrense incluso escépticos ante los oemii (hombres) no familiarizados con su ciencia, pero no destruyan estas hojas impresas”, dado que éstas constituían “el precedente histórico de las relaciones primigenias entre nuestras dos redes homínidas”.
Pronto, una sorprendente secuencia de pruebas reforzaría la credibilidad de los corresponsales invisibles. En febrero de 1966, un diario español dio cuenta del aterrizaje de un ovni en Aluche, en las afueras de Madrid, que dejó marcas en el suelo y exhibió la insignia que estaría indeleblemente asociada al misterio: el testigo, un tal José Luis Jordán, había descrito que el aparato poseía en su panza un símbolo similar al de Ummo. En el Café Lion revivió la pasión: los ummitas habían anticipado el avistamiento. El 1 de junio de 1967 fue el acabóse: otro platillo ilustrado con el icono ummita sobrevoló el barrio madrileño de San José de Valderas y sus evoluciones fueron profusamente fotografiadas (por testigos tan anónimos como los ummitas, pero aquí lo dejo: prometí no entrar en detalles). En suma, el fervor por Ummo se expresó en una pila de libros del veterano escritor Antonio Ribera, autor del célebre Un caso perfecto (centrado en las postales de Valderas), y en varios encuentros alentados por los propios ummitas, el más espectacular de los cuales fue el celebrado en 1980 en Alicante bajo el título “Jornadas Conmemorativas y de Estudio del Planeta UMMO”.

Jose Luis Jordan PenaUMMO CONFUNDE A LA TIERRA. Algunos consideran que la intromisión de Ummo en los asuntos terrestres concluyó en 1993, cuando José Luis Jordán Peña (izquierda), aquel testigo en Aluche, contertulio en el Café Lion y luego cofundador de la Sociedad Española de Parapsicología, confesó haber sido autor del fraude.
Pero la odisea ha continuado. Las declaraciones en las que Jordán Peña se atribuye el embrollo cósmico sufrió algunas contramarchas (“cuidado, soy un sofista profesional”, me dijo una vez). Pero años antes de que su verborragia explotara sobraban indicios (expuestos por Félix Ares de Blas, Carles Berche, Javier Sierra y el propio Montejo) que lo dejaban con el culo al aire.
Hay versiones más escabrosas, pero Jordán Peña suele contar que decidió reivindicar sus derechos intelectuales de la saga cuando supo que la influencia de su creación había llegado muy lejos. Me dijo que se escandalizó cuando, a mediados de los ochenta, supo que Eduardo Eddie González Arenas, líder del grupo Edelweiss, tatuaba el símbolo ummita con una yerra al rojo vivo y abusaba sexualmente a sus jóvenes seguidores (Eddie acabó degollado por una de sus presuntas víctimas en 1998). También me contó que afectó a su sensibilidad saber que el ufólogo catalán emigrado a la Argentina y ex piloto de guerra durante la Segunda Guerra Mundial de la Real Air Force, Luis Anglada Font, murmuró sus últimas palabras en ummita. Había sido uno de los receptores de las maquiavélicas cartas.

Sesma en La Ballena Alegre, Cafe Lion (documento de Hilde Menzel)CÁLLATE, BENÍTEZ. Pese a la confesión de Jordán Peña, las ilusiones de los ummoadictos nunca se disiparon por completo: a muchos entusiastas les cuesta aceptar que una sola persona fuese capaz de construir, casi con la única ayuda de los promotores del mito, un “experimento” que estuvo a pasos de constituirse en culto. Es que Jordán Peña, con escasa voluntad para demostrar sus afirmaciones y muy dado a jugar con sus entrevistadores, siempre podía ser “el hombre de confianza” de los visitantes. Algo así insinúa Juan José Benítez, en El hombre que susurraba a los “ummitas”, título inspirado en las experiencias de aquella hermosa persona que fue Rafael Farriols. En ese libro, tal vez el peor de los cincuenta que lleva publicados, Benitez concluye: “Aunque no acierto a comprender la intencionalidad, después de lo averiguado, hay algo seguro (para mí): los manipuladores del asunto ‘Ummo’ han sido, a su vez, manipulados. Los humanos han movido los hilos de los humanos sin saber que ellos eran marionetas de los ‘NO HUMANOS’” (he respetado la pavorosa redacción del original).
Luis R. González pulveriza en 19 páginas escritas en letra pequeña las aniñadas falacias del escritor navarro. Sospecho que no era para tomarselo a la tremenda: si yo fuera un tenaz creyente en la realidad alienígena de los ummitas, le hubiese suplicado a Benítez que jamás publicara semejante bodrio.
Sin embargo, lo más fabuloso de Ummo no es si somos realmente manipulados por extraterrestres, si fue un fraude elaborado por Jordán Peña o por interpósitas personas, sino que -alrededor del símbolo y cuarenta y cuatro años después- los seguidores del asunto aún debaten la cuestión con sincero apasionamiento.
Es decir: Ummo sigue entre nosotros.

Agostinelli y Adal Ujvari, 1982DE 2001 A CAÑUELAS. Entre nosotros los argentinos, por ejemplo, los ummitas se expresaron en el entusiasmo de un joven investigador, Adalberto Ujvari, un estudiante de Ciencias de la Comunicación residente en la bonaerense localidad de Florida que, a comienzos de los ochenta, recorrió Europa en pos de verificar el contenido de los informes. Durante su aventura, me dice, no aprendió tanto sobre Ummo. Pero sí sobre asombrosos aspectos de la sociología, la geografía y la naturaleza humanas que, sin Ummo, jamás hubiese aprendido. 2001, periodismo de anticipación, una revista preciosa (publicada entre fines de los sesenta y comienzos de los setenta por Enrique Llanas, Alejandro Vignati y Eduardo Azcuy, entre otras plumas de la época), dedicó a los ummitas una portada gloriosa y no una, sino varias notas. Tal vez algún ejemplar de 2001 fue a parar a manos de Carlos Eduardo Jerez, un curandero que erigió en la localidad de Cañuelas, provincia de Buenos Aires, un enorme platillo volador estacionado frente a un caserío que llamó “planta de investigaciones”. Allí, Jerez recibió a miles de enfermos terminales a quienes prometía una “cura milagrosa” gracias a una tecnología médica importada de Ummo.
Los rastros de Ummo en la Tierra no terminan aquí. Sigo.

Herikberto Muela. Fuente: diario El MundoINTENSIDAD. Durante veinte años, en el más puro silencio, el artista plástico gallego Herikberto Muela Quesada escribió un ensayo de 500 páginas donde ha desarrollado una “teoría de los diseños coincidentes o de la convergencia adaptativa”, ha derivado de ella una novela titulada El hombre del traje blanco, y ha concebido un frondoso catálogo conformado por seiscientas especies alienígenas que bocetó con precisión extrahumana. Antes había trabajado con expertos en FX de La guerra de las galaxias y de Alien, el octavo pasajero, y luego su búsqueda estética derivó al comic. Pero su interés por otros mundos surgió a partir de una fijación de su padre, Franco Muela, por los seres de Wolf 424.
Allá por 1995, Herikberto fue invitado a un selecto cónclave de ummólogos donde estuvo Jordán Peña. Tras disculparse por la interrupción, se puso un antifaz de El Zorro y leyó una carta en homenaje a su finado padre, artista como él y violinista. “Algunos textos sólo podrían haber sido escritos por un sádico”, aseguró. Sólo así se explicaría que las cartas hablasen de “una dictadora ummita adolescente que disfrutaba con el sufrimiento de sus víctimas”. La emperatriz ummita ordenó viviseccionar a Ummowoa, profeta asimilable a la figura de Cristo.
El antropólogo Néstor García Canclini define a estos cruces, interculturales o intergeneracionales, culturas híbridas.
Para mí son ejemplos de intensidad.

Ummo en LostDE LOST AL CULO DE MISA. Otros rastros de Ummo en la Tierra hablan de una mitología que tiñe la cultura popular como una mancha de tinta en un delantal. Allí está el logotipo ummita grabado en un árbol en el episodio 16 de la tercera temporada de Lost. Juliet Burke, parte de la cofradía de Los Otros, también luce un tatuaje ummita en la piel (aunque otros lo ven más parecido al emblema de Cienciología).
¿Quieren ejemplos más cercanos? Durante años funcionó en Palermo y San Isidro la cadena de restaurantes Ummo. Su huella persiste como Ummus (aunque sólo en San Isidro). Sigue llamándose Ummo en Santiago de Chile, en el barrio Providencia, pese a que el cheff haya emigrado a San Juan de Puerto Rico, donde prepara sus banquetes galácticos en el Ummo Argentinian Grill. No sorprende, pero causa gracia, escuchar en la web un tema del Gotan Project, con la locución de Fabio Zerpa.
Ummo también vive entre telas, dedales y tijeras: el diseñador de indumentarias argentino Marcelo Ortega identificó a sus productos con la marca UNMO. Si bien cambió la primera consonante, explica que su marca tiene que ver con “la fuerte influencia literaria de ciencia ficción, y obsesión por el futuro, sobre ovnis y alienígenas”. Además, aclara que Ummo es “un lugar que está en el límite entre la literatura fantástica y la investigación”. Perfecta capacidad de síntesis la del modisto.
MisaMatías Morey Ripoll descubrió otro morboso rastro ummita. Se advierte en la nalga izquierda derecha de la Pampita canadiense, la modelo Misa Campo. “Ya me explico por qué nunca he descubierto a ningún extraterrestre. Yo me fijaba en el meñique”, acotó el ingeniero en Telecomunicaciones Manuel Borraz Aymerich.

Un problema de los ufólogos, que alcanza incluso a los escépticos, es que no ven más allá. Les cuesta ver fuera del alcance de los ojos.

Agradecimientos: A Juan José Montejo, Juan Pablo González, Enrique Márquez y Matías Morey Ripoll (Lista Anomalist).

Enlaces

UMMO-Ciencias. Sitio en español dedicado al asunto UMMO

Benítez, J.J.: El hombre que susurraba a los “ummitas” (Planeta, 2007). Leer la crítica de Luis R. González, en la web de la Fundación Anomalía.

Dos imperdibles intervenciones de Herikberto: una en Youtube y otra con Buenafuente.

Aconsejo ignorar (o corregir, si alguien sabe cómo hacerlo) la desastrosa entrada de Ummo en Wikipedia.

Read Full Post »

Cachavacha¿¿¿Qué??? ¿No creés en la telepatía? Jah, eso porque todavía no hiciste el Cachavatest. Nuestra bruja amiga te adivina el pensamiento agazapada dentro de tu computadora. (Ok, para muchos puede ser noticia de ayer, pero dejá que lo disfruten los que aún lo desconocen).
Descargá el Cachavatest con confianza: tu computadora sobevivió a peores brujerías.

(Gracias a Enrique Márquez, ilusionista experto en fraudes psíquicos que cayó doblegado ante el poder de Cachavacha.)

Read Full Post »

El 22 de febrero de 1993, Alejandro Borgo, Enrique Márquez, Enrique Carpinetti, Arturo Belda y quien escribe participamos en Metete, un programa que emitía ATC (ahora Canal 7) y conducían Horacio De Dios, Raúl Urtizberea y Luisa Delfino. Aquel día el tema era “Parapsicología: ¿ciencia o superstición?”. Una semana antes, en el mismo programa, Antonio Las Heras había defendido a la parapsicología científica y parecía sostener una actitud crítica hacia los cultores de las mancias. Pocos sabían que Las Heras comercializaba sus propios talismanes enchantados. Total, que su doble discurso me cayó pesado y llevé al talk-show la grabación de una tanda comercial del amuleto “contra la magia negra, hechizos y brujerías” que Las Heras vendía en su Instituto.

Un ignoto personaje -bajo el sugestivo nick Terrible Nieto– comenzó a subir a Youtube varios videos de aquellos tiempos, cuando dividíamos nuestro tiempo entre la confección de la revista El Ojo Escéptico y la militancia racionalista en nombre de la Fundación Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP).
Yo no sé si será la edad o qué, pero admito que ya no tengo el mismo fervor que ayer para deschavar a esta clase de atorrantes. Como Las Heras ha reaparecido en algunos medios, me pareció oportuno refrescar este material.

El fragmento del programa en cuestión dura nueve minutos. Vale la pena verlo completo, especialmente la última parte, cuando Luisa Delfino se acerca a Las Heras para decirle que se sentía decepcionada. El parapsicólogo se pone de pie (si uno fuera malpensado podría creer que la quiere intimidar) y le pide a Delfino “más respeto”. Pero la conductora del programa le dice que no: había dejado de respetarlo porque -para ella- “vender talismanes debería ser considerado un delito, aunque usted crea en lo que dijo que cree”.

La demolición del prestigio de Las Heras fue tan aplastante que podría inspirar pena. Pero hoy sigue en la misma línea, ejerce la psicoterapia y usa tragedias para promocionarse. Tres motivos suficientes para poner los sentimientos piadosos en otra parte.

Read Full Post »

Si el alma no se te acomoda y para calmar la angustia existencial salís a caminar, bajá un cambio en las esquinas. Vas a ver que te llueven folletos de cursos, seminarios y talleres. Anoche -con la mirada perdida y las manos libres, reflexionando qué había significado en mi vida Raúl Alfonsín (qepd)- me empezaron a ofrecer papelitos. Rechacé el de una tarotista y otro de un tenedor libre. Pero acepté otro titulado: “¡Ni un Solo Domingo Deprimente Más!”. Era de un psicólogo que organiza grupos de solos y solas a quienes les propone: “No sólo en la niñez se juega, nosotros queremos seguir jugando”. Definitivamente depresivo. Entonces me acordé de mis amigos hiperactivos. Me refiero a mis amigos con genio. De los que organizan cosas valiosas, en las que me encantaría participar. Porque ellos -mis amigos, atorrantes y geniales- dan sus propios cursos.

MAGIA. El primero arranca la primera semana de abril y lo dicta el ilusionista experto en fraudes paranormales Enrique Márquez. “Aprenda Magia”, afirma su gacetilla. “Técnicas y secretos a su alcance. Descubra el fascinante mundo del Ilusionismo, diviértase y sorprenda a los demás”. Debe ser cierto: Márquez es un capo. Da su curso en una zona hasta hace poco prohibida para los Refutadores de Leyendas: el barrio de Flores, cerca de donde se cruzan José Martí y Rivadavia. Informes: 4613-5950

CREENCIAS. El martes 7 de abril, Alejandro Borgo (Director CFI-Argentina) larga su curso “Creencias, Pseudociencia y Pensamiento Crítico”. Borgo, músico, compositor e intérprete extraordinario y artífice de la revista Pensar, sabe de qué habla. Y tiene cosas para decir. El curso dura dos meses y también lo da en el barrio del Ángel Gris. Informes: 4552-9750 / 15-5326-1761

LA ANTICLASE. También en abril, el miércoles 15, el escritor, periodista, editor de la revista Barcelona y aprendiz de ventrílocuo Daniel Riera empieza su seminario/taller “La anticlase. Algunas ideas sobre la crónica periodística” en La Línea Peluda, en San Telmo. ¿Qué decir de Dany a quien no lo conoce? Si los dioses tuvieran un blog, escribirían crónicas como las suyas. Sin duda, me voy a meter en su “Anticlase” para averiguar de qué está hecho semejante cronista. Informes: danielcriera@gmail.com

EFECTOS ESPECIALES. Otro personaje maravilloso que no para de dar cursos, seminarios intensivos, talleres y actividades prácticas -tan obse que se asegura en persona de que cada pieza encastre perfectamente-, es Gerardo Bernstein, legítimo mentor de la parodia de la muñecopsia de Roswell presentada allá por 1995 por Chiche Gelblung y director de la Academia de Creación Fantástica y Artes Visuales Metamorfosis FX. Informes: 4632-8471 Horario: De 10 a 20 hs, en Páez 2323, Capital Federal.

Dejo a los peregrinos urbanos, agarren papelitos en la calle o no, en las mejores manos, en las mejores mentes, en la mejor pluma, con los mejores efectos. Llámenlos de mi parte y seguro que algún descuento consiguen. Y si no aceptan regateos, vayan igual. No se van a arrepentir.

Read Full Post »

Hay espíritus sacados. Entidades inmateriales que se desbordan y enloquecen, con tanto sentido de la oportunidad que salen por televisión.
Cómo olvidar lo que sucedió allá por 1983, cerca de un baldío encantado de La Plata. Durante una emisión de Nuevediario, el mítico José de Zer cubría las aventuras de un paragnosta y resultó empujado varios metros por una energía desconocida. En aquella ocasión, el insuperable Licenciado en Medicina Ortomolecular por la Universidad de Cambridge, Rubén Torbay, entraba en trance y le gritaba “¡¡Corrasé!!!”. El periodista, que no se iba a dejar amedrentar por un engendro diabólico, actuaba en consecuencia.
Hace poco, un místico que asistía a un programa de la televisión turca, experimentó un fenómeno parecido: canalizó en vivo y en directo el espíritu de una criatura satánica que lo sacó rodando del estudio. Concluido el trance, el tipo se sentó en el sofá del piso como si nada hubiera sucedido.
Es que la paciencia de los seres invisibles atorados en la materia no es infinita. De esto hay pruebas. En todo el mundo se registran casos sorprendentes. Como el que hace un año protagonizó este militante político ruso que -indignado por las libertades que el capitalismo nos quita- acabó (con) el programa como si hubiera sido poseído por el espíritu de Mercader, el asesino de León Trotsky:

Le agradezco a Enrique Márquez el enlace, que nos recuerda los injustamente olvidados shows de Mauro Viale o las perfomances en vivo de Federico Klemm. Cuando lo que salía por la tele era lo más real que podíamos ver.

Read Full Post »

El affaire de la hamaca encantada de Firmat, en la provincia de Santa Fe, se comenzó a menear allá por agosto del 2007. Los noticieros se cansaron de emitir imágenes de la hamaca moviéndose. La supuesta banalidad del fenómeno se esfumaba al contemplar esa inquietante oscilación.
¿Qué demonios la movía? En su día se lanzaron toda clase de hipótesis, desde las sobrenaturales (espíritus de niños muertos) hasta las aparentemente científicas (temblores causados por la resonancia de aguas subterráneas). Entre idas, vueltas, un mirá como se menea y cómo le gusta vacilar, los interesados en misterios con sex appeal quedamos mareados: el tema desapareció y muchos nos quedamos con un regusto de insatisfacción, como pasa con esas miniseries a las que te amuraste un año y te perdés el último capítulo de la temporada.
Por aquellos días, el único investigador experimentado que visitó el lugar fue el ilusionista especializado en fraudes paranormales Enrique Márquez, de quien también –después de tanto barullo mediático– quise rescatar su acertada intervención televisiva.
Curiosidad: mientras le enviaba este cuestionario, otra enigmática hamaca empezaba a moverse sola en la plaza 25 de Mayo de La Calera, provincia de Córdoba.

1. ¿Qué explicación le diste al fenómeno de Firmat?

-No hubo necesidad de recurrir a ninguna explicación porque no fuimos testigos de ningún fenómeno. Recorrimos la zona durante un día y medio, durante horas de la mañana, tarde y noche, incluso por la madrugada, y nunca vimos a la famosa hamaca moviéndose sola. La noticia saltó a los medios porque Fabián, un chico de quince años, había filmado la hamaca “moviéndose sola”. Tanto en la filmación que realizó con la videocámara como con el celular la hamaca ya estaba en movimiento cuando comenzó el registro. No es un dato menor puesto que todas las filmaciones que se venían mostrando en televisión e Internet –y con menor calidad de imagen por cierto– tenían la misma característica y dejaban la sospecha de que alguien había movido la hamaca y luego desaparecía del plano de la imagen que se registraba.
Si bien no podemos dudar de la honestidad de Fabián, el valor de su filmación queda reducido a la imagen de una hamaca que se está meciendo y no prueba en absoluto que el origen del movimiento no fue por la acción de alguien, ya sea por medios directos o indirectos. Tampoco podemos aseverar –al menos en forma categórica– que Fabián fue engañado por alguien o auto-engañado por sus propias expectativas (posibilidad que por otra parte puso claramente de manifiesto durante la entrevista). Por lo tanto, no pueden ser desechadas todas esas posibilidades.

2. ¿Qué especulaciones populares tuvieron más predicamento?

-El testimonio de la gente nos pareció honesto y nadie planteó hipótesis paranormales o religiosas. Simplemente manifestaban haber visto a la hamaca moverse, pero no sabían a qué se debía. En los medios se barajó la posibilidad de que fuera el espíritu de un niño fallecido e incluso aparecieron –en algunos casos inducidos por las preguntas de los periodistas– algunos opinólogos que sostuvieron esta hipótesis o que al menos dijeron que era eso lo que se rumoreaba.

3. ¿Nos seguirán invadiendo las hamacas movedizas?

-Todo es posible en el terreno de las fantasías paranormales, más mientras no falten pícaros interesados en promover el turismo en algún lugar.

Enlaces

Enrique Márquez en Impacto Chiche (10/08/07)

Enrique Márquez

Infobae, 24 de septiembre de 2008

Read Full Post »