Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Observatorio de Rayos X Chandra’

En el cosmos lo pequeño es hermoso. Pero también es un escenario donde todo lo que sucede responde a fuerzas aterradoras. Bien, eso es todo lo que hubiese querido decir. ¿Por? Y, la noticia es vieja. Incluso para un blog: data de comienzos de abril. Igual voy a agregar algo más.
De Alejandro Dolina aprendí a resistir los chistes obvios. Hace trillones de años, en su programa de radio, dijo: “La primera idea que se te ocurre difícilmente es la mejor”. Fiel a su consejo (o al pálido recuerdo de su consejo), esta nota no se titula “La mano de Dios”. Tengo otras razones fuera de las estrictamente deportivas. Para conocerlas vas a tener que leer más.
PODEROSO EL CHIQUITÍN. La imagen de arriba corresponde a un día en la vida del bellísimo púlsar PSR B1509-58 y fue captada por el Observatorio de rayos-X Chandra. El objeto tiene 20 kilómetros de diámetro. No es, a escala cósmica, más grande que una mota de polvo estelar. Es parte de una nebulosa que se extiende a lo largo de 150 años luz, tiene apenas 1.700 años de edad y no está acá a la vuelta sino a unos 17 mil años luz. Es decir, esa maravillosa ráfaga de energía pasó hace mucho tiempo.
Los astrónomos que analizaron la imagen se pierden en disquisiciones arduas para los neófitos. Como lo soy, apuesto a la explicación más sencilla: a la derecha de su pantalla, señora, verá que la energía más baja está en rojo-anaranjado, la media en verde y la más energética, la que llama nuestra atención, en azul. Nuestro púlsar (una estrella de neutrones que gira siete veces por segundo) libera un campo electromagnético 15 billones de veces más potente que el de la Tierra. Y si bien el B1509 es de los púlsares más poderosos de la galaxia, no es de los más rápidos. Ahí tenemos al JI903+0327, que rota una vez cada 2,15 milisegundos. Y los hay todavía más enloquecidos.

MARCIANITOS VERDES Y FRITOS. Dos curiosidades históricas sobre los púlsares. Una: en 1967 -cuando fueron detectados por primera vez- los científicos creyeron haber captado señales de otros mundos. Jocelyn Bell (izquierda) y Antony Hewish llamaron al fenómeno LGM (Little Green Men, literalmente “hombrecito verde”). Las emisiones eran sospechosamente regulares y eso les hizo pensar en una fuente inteligente. La otra: Hewish recibió el Premio Nobel de Física por el hallazgo. Jocelyn, una irlandesa que estudiaba en la Universidad de Cambridge, quedó afuera del reparto. Pero ella descubrió la primera señal. Alguien habrá considerado que el Nobel le quedaba grande a esta joven, a la sazón enrolada en la religión cuáquera, y premiaron al radioastrónomo británico.
De vuelta a nuestro B1509, la mano invisible que parece estirarse para tocar la nebulosa RCW 89 es en realidad una espeluznante descarga de energía. Ese temporal de electrones e iones -seguramente ignorante de sus orígenes- es un furioso colapso de materia estelar. Por eso digo: tiene un involuntario sesgo herético que algunos llamen La mano de Dios a esa calesita infernal.

Enlaces
Un joven pulsar muestra su mano

PSR B1509-58: A Young Pulsar Shows its Hand

Página oficial del Observatorio de rayos-X Chandra

Anuncios

Read Full Post »