Hoy murió Fernando Peña. Tenía 46 años. Actuaba, escribía, pensaba. A veces irritaba, otras enardecía. O enternecía. Pero siempre, siempre, fogoneaba. Era de esas inteligencias atropelladoras, impulsivas, que se las arreglaba para dejarte pensando. No era santo de mi devoción -no lo escuchaba en la radio-, pero seguía sus notas, que publicaba acá al lado. Algunas veces me dije: “¡Genial!” Y otras: “¿Cómo puede decir semejante barbaridad?”. Es que él decía, simplemente, lo que pensaba. Muy inusual el tipo: no tenía filtro. Y no lo tenía porque era libre. O todo lo libre que es posible ser en esta prisión.
Peña fue, ante todo, un extraordinario artista. Alguien que generaba pasiones. Pasiones en toda la gama del espectro.
Cuando en su debate con Luis D’Elía éste le dijo: “perdiste el ángel, Peña”, le dí la razón. El piquetero le había pasado por encima. Nunca había visto a Peña desangelado. “Le puso límites a su soberbia otro de su estatura”, pensé. Ahora no sé. Me alcanza con saber que es una gran pérdida. Si esta noche estuviera Tinelli, mi sugerencia hubiera sido que apagaras la tele y salieras a la calle a ver el eclipse. Se fue un ángel molesto de la cultura rioplatense y se lo va a extrañar, a él y a sus benditas insolencias.
Peña sobre sí mismo: “Sóy un pulpo que absorbe todo lo que el mundo tiene para dar”.


Me encanto!!! un lindo y sincero homenaje. Todos lo vamos a extrañar.
¡Puto lindo!
Me hubiese gustado saber qué pensaba sobre los temas que tratás en tu blog.
Me lo imagino crédulo, no sé por qué.
Creo que coincido con todo lo que decís… siempre tuve sentimientos encontrados con sus opiniones, pero es cierto que lo apreciaba sólo por hacerme pensar, por dejarme pensando, cosa que valoro más que coincidir siempre con alguien.
Es una pena, disfrute de su programa Vereda Tropical, con Milagritos Lopez muchos meses antes de enterarme que era el.
Fue un master. Ahora sé que en el debate con D’Elia no estaba en su mejor momento.
Si te referís al debate en el programa de Lanata, es cierto que quien copó la parada fue D’Elía, pero me dio la impresión de que Peña no luchó porque -paradójicamente- D’Elía lo sacó desde su propia irracionalidad visceral donde predomina el resentimiento más que una conciencia social .
No sé si recuerdan la comunicación telefónica radial que originó la controversia (De donde salió el (“Te odio , Peña”, etc, etc) .
Aunque uno pueda comprender como siente alguien que ha sido marginado, D’Elía no es que haya sido marginado, ya que recibe sus buenos dividendos del actual gobierno (al menos cuando salía a dar palos) Hay terribles diferencias entre este individuo y Pino Solanas o Luis Zamora que -de manera honesta- buscan amparar a los desposeídos. En mi opinión, es una pena que Fernando haya sufrido (porque la pasó mal, según él mismo aseguró) intentando debatir con un fascista.
Ale totalmente de acuerdo con tu nota de Peña , me quedo pensando en que no tenia filtro , que bueno animarse aunque sea poder destapar el filtro que la mayoría tenemos.Era libre dijiste y si era libre , me quedo con tus palabras…”todo lo libre que es posible ser en esta prisión” me encanto tu comentario.
ESTABA LIBRE, LIBRE, DE AMOR Y COMPASION A LOS DEMAS.
Aunque sabia que iba a morirse me dolio mucho su muerte, algunas veces pensaba “qué esta diciendo este tipo?” otras “Si, tiene toda la razón” y es asi, era un loco lindo sin filtro y la verdad es que no tenia que haberse ni cruzado con ese sorete de Delia, mafioso de cuarta, en fin, chau puto lindo!!
Ale, no comento nunca en tu blog y cuando comento es para estar en contra. Bueno, ya sabés que soy insoportable :-)
Las virtudes adquiridas con la muerte tienen efectro retroactivo (lo dice, creo, el gran Ambroce en su diccionario, pero puede que me equivoque, no tengo ganas de googlear ahora).
Peña pensaba? Yo diría que tenía un proceso mental débil sucedáneo del pensamiento. No lo veo muy distinto a Tinelli, salvo que mas pretencioso (lo que habla mejor de Tinelli. Si uno es frívolo, lo mejor es estar en el programa de Tinelli, no pretender hacer filosofía ni bajar línea). Para provocar hace falta tener el filtro que, coincido con vos, no tenía. No se si coincidimos en la naturaleza del filtro que le faltaba: yo diría que le faltaba el filtro de la cultura, la formación y el conocimiento.
Cuando uno ni siquiera conoce el tamaño de su ignorancia, como le sucedía a Peña, las soluciones parecen fáciles. De ahí, al facismo non stop (no pretendo decir que era el único aquejado por esta dolencia, claro)
Ni siquiera habiendo tenido enfrente a un tipo como DElía, emho, le hizo sumar puntos.
[...] célebres (a menos que resulten canonizados, como pasó con Raúl Alfonsín, o cuando el finado fue Fernando Peña, un compañero de blog). Y no, la verdad es que sobre Sandro no tengo gran cosa para decir que [...]